Televisa: Secret Wars #09


Black Panther y Namor se han unido a la lucha contra Doom y además de traer consigo una horda de muertos vivientes, tienen una poderosa arma con la que tal vez puedan al fin derrotar al Dios impuesto. Marvel México nos presenta Secret Wars #09, el último número de la historia principal en la cual hemos visto diferentes realidades, todas creadas y bajo el gobierno de Doom, después de que todos los universos fueran destruidos.

No hay manera de resumir el número final sin spoilear datos importantes, así que si no lo han leído pero lo piensan hacer, háganlo primero antes de leer la reseña.

Doom intenta convencer a Namor y T’Challa de detener la pelea, y a cambio les ofrece reconstruir Wakanda y Atlantis, los reinos que les fueron arrebatados a cada uno respectivamente. Ellos se niegan y la batalla entre los tres comienza.

Mientras tanto, Reed Richards y The Maker llegan a donde Doom tiene escondido a Molecule Man, pero antes se encuentran con Sue y Valeria. Al ver a la familia que ha perdido, Reed se conmueve; lo que no le agrada para nada a The Maker ya que lo toma como una debilidad. Al tratar de destruirlo, Molecule Man interviene.

Doom destruye el Guantelete de Black Panther y cuando está a punto de derrotarlo, éste le revela que todo eso fue solamente una distracción. Rapidamente, Doom se dirige a la cámara donde se encuentra Molecule Man y se encuentra con Reed. Molecule Man se encarga de que la pelea entre ellos sea equitativa, pero al final le entrega todo su poder a Reed para que termine con Doom de una vez.

El multiverso renace gracias a Reed, Molecule Man y Franklin Richards. Al parecer, todo vuelve a la normalidad…pero sabemos que en el universo Marvel nadie permanece muerto (sólo el tío Ben).

Y es de esta manera en que termina este evento que, a mi parecer, tenía mucho para ofrecer y sólo se conformó con historias de relleno; en vez de explorar todas las posibilidades que tenían con los diferentes mundos que vimos en Battleworld. Claro, hubo varios tie-ins buenos pero la mayoría, aunque fueron entretenidos, sólo sirvieron para estar ahí y nunca fueron relevantes. El concepto fue bueno, eso sí, pero siento que quedó a deber. Al menos la historia principal fue buena en mi opinión, aunque algo lenta en desarrollarse.


Destaca mucho el arte de las portadas, y entre mis favoritas podría decir que es justamente esta última, que por supuesto tenía que ser de uno de los mejores artistas en el mundo de los cómics de la época: Alex Ross.

¿Qué les pareció el evento? ¿Cumplió sus expectativas?

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